

Museo de instrumentos musicales de Bruselas (MIM)
Catedral de Saint-Michel
Entrada museos reales de bellas artes de Bélgica
En Bruselas, muy cerca de la estación central, de la Catedral de Saint-Michel, de la Place Royale y de los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica, se encuentra el edificio modernista “Old England”, obra del arquitecto Belga Paul Saintenoy y referente del Art Nouveau en la ciudad, en el que desde el año 2000 tiene sede el Museo de los instrumentos musicales de Bruselas (MIM).
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La dirección del Museo es “Rue Montagne de la Cour, 2″ y las opciones para llegar en transporte público:
En metro: líneas 1 o 5, estaciones Gare Centrale o Parc
En tranvía: líneas 92, 94, parada Royale
En bus: líneas 20, 38, 71, 95 parada Royale


Este museo tiene su origen en 1877 dentro del Real conservatorio de música de Bruselas y nace de la fusión de dos colecciones privadas, por un lado la del musicólogo François-Joseph Fétis (director del Conservatorio) y por otra la del rajah Sourindro Mohun Tagore, que ofreció al rey Leopoldo II su colección de instrumentos orientales.
Esta colección inicial se ha ido ampliando hasta alcanzar los más de 7000 instrumentos que abarca en la actualidad, 1500 de los cuales, provenientes de todas las épocas y estilos, se hayan expuestos en cuatro plantas del museo (que cuenta también con sala de conciertos, biblioteca, tienda, restaurante, etc.)
Ésta es la distribución del edificio:

En la primera planta podemos encontrar una impresionante colección de instrumentos tradicionales y populares procedentes de todos los rincones del planeta. Otra planta está dedicada a realizar un recorrido histórico por los instrumentos de Occidente, desde la antigüedad hasta el s. XX. Asimismo posee una planta exclusivamente dedicada a los instrumentos musicales mecánicos, eléctricos y electrónicos. Por último, los instrumentos de teclado conviven en otra planta del edificio junto a los instrumentos de cuerda, y suponen una de las partes más ricas e interesantes del museo, con una amplia variedad de clavecines, clavicordios, pianos y órganos de diferentes épocas.
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La visita al museo está planteada en todo momento para que sea una experiencia interactiva, y se ofrecen múltiples oportunidades al visitante de experimentar y tocar, además de que se entregan en la entrada unos auriculares a través de los cuales se puede escuchar el sonido de numerosos de los instrumentos expuestos, todo lo cual hace del paseo por el museo una experiencia sin duda fascinante y recomendable para todos los públicos y edades.
El precio de la entrada, en Enero de 2010, 5€:

El folleto de la visita, en español, podéis descargarlo aquí.
Málaga: Museo interactivo de la Música (MIMMA)
El Museo interactivo de la Música de Málaga (MIMMA) está ubicado en pleno centro de la ciudad, en un subterráneo cerca del comienzo de la calle Larios.


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La colección del museo de instrumentos musicales de Málaga está compuesta por 400 instrumentos en exposición que representan un recorrido por el panorama musical instrumental del mundo.
En cada espacio del itinerario se puede explorar una región cultural junto con las raíces musicales de la misma, todo ello mediante actividades interactivas que hacen del museo una experiencia lúdica recomendable tanto para adultos como para niños (son curiosos los carteles “Se ruega tocar” que animan al visitante a interactuar con lo expuesto y a la experimentación).


Las salas del museo son las siguientes:
Orígenes de la música, Física del sonido, Cronología de la música, Sala de las emociones, Etnomusicología, Músicas de Andalucía, Instrumentos de Cuerda, Instrumentos de Viento, Instrumentos de percusión, Instrumentos Electrónicos, Música mecánica, Historia del Sonido grabado, El cine y la radio.

Además, el museo suele organizar actividades culturales y musicales cuya entrada es gratuita.
*Las tres últimas fotografías proceden de la página de Facebook del Mimma ya que hacer fotografías en el museo está prohibido.
Budapest: Museo-casa Franz Liszt

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En el número 35 de la calle Vörösmarty, haciendo esquina con la famosa avenida Andrassy (declarada patrimonio de la humanidad), se encuentra la Academia de la Música, en cuyo segundo piso hallaremos un pequeño y curioso museo dedicado al gran compositor húngaro Franz Liszt.

Dicho museo está ubicado en las habitaciones que Liszt ocupó durante su última estancia en Budapest e intenta recrear, mezclando objetos y muebles originales del compositor y otras piezas de la época, el aspecto que éstas tenían en vida del músico.
En la puerta hay que ponerse unas curiosas zapatillas que acentúan la sensación de entrar en un lugar especial.

Una vez dentro nos encontraremos en una habitación en la que se realizan exposiciones temporales y que está en su mayor parte ocupada por un piano Chickering usado por el compositor en diferentes ocasiones.

A la derecha de esta sala está la que sería la habitación privada de Liszt, en la que destaca un curioso escritorio con un pequeño teclado incorporado, regalo de la marca Bosendorfer al artista. Asímismo hallamos un pequeño reclinatorio para las oraciones y sobre el cual se encuentra el “crucifijo de viaje” del compositor.


En diversas vitrinas están expuestas múltiples curiosidades del gran genio, como parte de su biblioteca personal (en la que abundan sobre todo libros de música y de teología), una mascarilla mortuoria, partituras autógrafas, un molde de su mano y diversos efectos personales como vajillas, ropa o mechones de cabello.
A la izquierda de la sala de entrada se encuentra la habitación en la que Liszt impartía sus clases. En ella, además de retratos y bustos del compositor y diversos muebles del artista (como anécdota mencionaremos que los bordados del tapizado de los sillones lo realizaron mujeres de la alta sociedad de Budapest) destacan sobre todo, entre otros instrumentos, dos pianos de cola, un Bosendorfer usado por los alumnos (resulta emocionante pensar que la mayoría de los futuros grandes pianistas de la época pusieran sus manos en este teclado) y un Chickering regalado y dedicado a Liszt por la marca americana, y que era el usado por el Maestro. Éste piano cuenta con un impresionante atril de plata regalo de sus amigos que incluye los bustos de Beethoven, Schubert y Weber. En una vitrina hallamos asímismo diversos objetos y partituras de Liszt como por ejemplo, el teclado mudo que usaba para ejercitarse en los largos viajes que realizó por toda Europa.


En conjunto el museo, aunque pequeño, resulta curioso e interesante, y sobre todo nos permite fácilmente trasladarnos a otra época e imaginarnos vivamente la figura del gran compositor.






