Erik Satie, Trois gymnopédies

La música de Satie [...] simplemente transpira inquietud, tirita de frío ante el academicismo de la tonalidad, se queja discretamente de no ser como todo el mundo, sonríe de no estar inscrita en ningún "partido" estético, se ríe de su propia pretensión, se ahoga frente a su probable impotencia, se ilumina con la conciencia de sí misma, se eleva sin hacer ruido para no asustar a sus demonios y muere por el simple hecho de haber existido.

Jean-Pierre Armengaud, Erik Satie, Una biografía para piano

Satie es uno de esos episodios extraños en la historia de la música, pero un episodio que tenía que ocurrir, quizá porque es inevitable que surjan individuos que marquen su propio camino, al margen de las corrientes artísticas predominantes. Quizá aporten una luz que ilumina nuevos senderos, y hablando de Satie no se puede negar la influencia que tuvo sobre muchos contemporáneos (especialmente Ravel, quien no dudó en reconocer su deuda) y siguientes generaciones.

La juventud de Satie transcurrió entre Honfleur y París. Vivió con sus padres hasta que murió su madre y después vivió con sus abuelos hasta que murió su abuela. De vuelta a la tutela de su padre es matriculado en un conservatorio en el que fracasaría hasta ser expulsado y al que acabaría odiando. Después vinieron los cabarets de Montmartre, sus crisis místicas y su pertenencia a la secta Orden de la Rosa-Cruz de Péladan, el abandono de ésta y la fundación de la "Iglesia metropolitana de Arte y de Jesús conductor", de la que fue único miembro, su retiro a un miserable cuarto en Arcueil en el que vivió en soledad (a pesar de sus múltiples amistades: Latour, Debussy, Milhaud, Sauguet, Duchamp, Picabia, Cocteau...) durante casi treinta años y su trabajo como pianista en cabarets. A su muerte, en la miseria, algunos de sus amigos (entre los que se encontraba Milhaud) encontraron al entrar en su cuarto un viejo piano destrozado con los pedales atados con una cuerda y cientos de papeles con dibujos y textos extravagantes.

La obra más famosa de Satie es probablemente su Gymnopédie nº 1, fama que viene de una mercantilización de la obra que ha hecho posible su llegada al gran público. Así, no sólo es habitualmente incluída en grabaciones con fines como relajación, dormir, música para bodas, bebés, estudiar, etc., sino que también ha aparecido frecuentemente en el cine, en anuncios o incluso en videojuegos (como Gran Turismo 4 y 5). Podríamos incluso denominarla como "música de mobiliario" (musique d’ameublement), algo que seguramente haría sonreir a Satie ya que no comenzó a usar este término hasta casi treinta años después de la composición de esta pieza.

Erik Satie

Erik_Satie_240pxSatie nació en Honfleur, un pequeño pueblo en el norte de Francia, un 17 de mayo de 1866. A la edad de cuatro años, en 1870, su familia se mudó a París donde su padre, Alfred Satie, había encontrado trabajo. Dos años más tarde murió su madre y Satie junto con su hermano Conrad fue enviado a vivir con sus abuelos a Honfleur. Fue allí donde recibió sus primeras clases de música con el organista Gustave Vinot. En 1878 su abuela murió y los hermanos Satie volvieron a París con su padre, quien ese mismo año se casó con Eugénie Barnetsche, pianista y compositora, con la que Satie tuvo una relación difícil ya que no le agradaba.

En 1879 Satie ingresó en el Conservatorio de París, en clase de Émile Descombes. Esta época en el conservatorio fue complicada ya que los profesores lo consideraban muy vago. En el libro de Robert Orledge1, podemos encontrar algunos comentarios que los profesores de Satie plasmaron en los informes del conservatorio sobre sus interpretaciones. Así Descombes escribe en 1880: "Calidad en el tono; escaso criterio para medir los compases; debería trabajar más duramente. Estudiante muy dotado pero muy haragán." Ambroise Thomas, también en 1880, opinaba que "podría hacerlo mejor pero no trabaja lo suficiente." Descombres, esta vez en 1881, volvería a afirmar: "El estudiante más haragán del Conservatorio. Sonido agradable. Espléndido ataque. Tiene excelentes cualidades que el trabajo duro puede desarrollar. Lecturas con esfuerzo."

No es de extrañar que en 1882 fuera rechazado por el conservatorio al no alcanzar los requerimientos mínimos que se exigían al alumnado y aunque volvió más tarde, en 1885, a ser aceptado en clase de piano en la institución parisina, poco tiempo aguantó en esta segunda aventura: en noviembre de 1886, debido a su falta de interés o entusiasmo (Satie nunca demostró tener simpatía por los principios academicistas que propugnaban en el Conservatorio y prueba de ello es su “Carta abierta al Conservatorio” (que probablemente nunca envió) de 1892 en la que mostró su desprecio por la institución, anclada a unos métodos de enseñanza tradicionales y cerrada a cualquier innovación) y a problemas con diversos profesores, partió para realizar el servicio militar de forma voluntaria por un periodo de tres años pero no duró más de cuatro meses debido a una enfermedad. Templier en su libro "Erik Satie"2 (texto que fue la primera biografía del músico) nos cuenta que Satie,  cansado del ejército, salió a cielo abierto exponiéndose al frío de una noche de pleno invierno sin camisa, lo que le provocó una bronquitis que le apartó del servicio militar definitivamente en noviembre de 1887.

Primeras composiciones (1885-1888)

La primera composición de Satie parece ser un "Allegro" para piano fechado en 1884 en Honfleur en el que utiliza alguna melodía popular. Esta obra estuvo inédita hasta la década de 1970. Las dos siguientes obras, compuestas en 1885 y publicadas en un suplemento de la revista La musique des Familles, fueron "Valse-Ballet" (que también fue publicado más tarde por su padre como Op. 62) y "Fantaisie-Valse".

Erik_Satie_vers_1898_240pxA mitad de la década de 1880 Satie conoció a J. P. Contamine de Latour, se hicieron amigos inseparables y éste fue un impulso a su incipiente carrera como compositor. Latour tenía aspiraciones de ser escritor y Satie puso música a algunos de sus poemas en 1886, dejándonos pequeñas piezas como Elégie, Les anges, Les fleurs o Sylvie. Su padre (quien había abierto una pequeña librería en París y estaba comenzando una carrera como editor de música) publicó en 1887 Elégie bajo el número de opus 19 y reunió las otras tres piezas como "Trois mélodies" Opus 20, "inventándose un historial de compositor aún inexistente"3. En estas primeras obras ya se nos muestra un Satie con una personalidad propia y alejado del cromatismo del último romanticismo. Utiliza melodías muy sencillas y acompañamientos repetitivos con acordes. Como ejemplo proponemos escuchar "Sylvie", pieza en la que Satie, además, elimina el compás y las barras divisorias (podemos ver la partitura aquí).

Durante estos años finales de la década de 1880 Satie se sintió atraído por el estilo gótico que inunda París y pasaba horas en la Catedral de Notre Dame. Quizá de este interés surgió una necesidad para sus nuevas composiciones, reflejar el gótico y lo medieval en la música. El primer ejemplo lo tenemos en Ogives, comenzadas en 1886 y publicadas en 1889, cuatro pequeñas piezas para piano en las que encontramos melodías modales sin línea de separación de compases y armonía con movimientos paralelos que nos evoca a la época medieval y el canto gregoriano.

En estas severas piezas, el compositor se deja llevar por un "neo-gregorianismo" grave y austero: nada de barras de compás, sino melodías modales con acentos casi medievales inspiradas en el canto llano y con una armonía casi misteriosa.

A. de Place en "Guía de la música de piano y clavecín" F.R. de Tranchefort

Satie, en 1886/87, volvió a poner música a algunos de los poemas de su amigo Latour, como Chanson. También compuso su primera suite de danzas posiblemente basada en un poema de Latour llamado "La perdition", uno de cuyos versos está en la primera página del manuscrito de Trois sarabandes.

En 1887, poco después de su baja militar y con unas relaciones familiares un poco complicadas, hay un cambio trascendental en la vida de Satie: se trasladó a vivir en Montmartre, gracias a que su padre le había proporcionado 1.600 francos para pagar el alquiler de un apartamento. Montmartre no era un barrio más de París, sino que era el epicentro de un estilo de vida bohemia (al que inmediatamente Satie se unió) lleno de cafés y cabarets donde coincidían gran número de poetas, pintores y otros músicos. Un local destacaba frente al resto, el famoso "Le chat noir".

Le chat noir fue un cabaret fundado en 1881 por Rodolphe Salis, quien lo anunciaba como el "cabaret más extraordinario del mundo". Originariamente estaba situado en el Boulevard de Rochechuart y en la puerta los transeúntes se tropezaban ante un letrero con un gato negro y una advertencia: "Deténgase, sea moderno". Dos veces cambió de ubicación Le chat noir, la primera pasó de la ubicación original al número 12 de la Rue Victor-Masse (anteriormente llamada Rue de Laval) y la segunda y última se estableció en el 68 del Boulevard de Clichy. En Le chat noir se ofrecían distintos tipos de espectáculos, poesía, canciones con piano, espectáculos de sombras chinescas, etc. y además publicaban su propio diario satírico.

Satie en Montmartre, 1896

La primera visita de Satie a Le chat noir parece ser que fue una noche a finales de diciembre de 1887 en la que se estrenaba una obra para sombras chinescas, una adaptación de La tentación de San Antonio, de Gustave Flaubert. Satie conoció a Rodolphe Salis esa noche, según nos cuenta Contamine de Latour en su libro4 sobre Satie: Vital Hocquet, amigo de Satie, le presentó ante Salis como "¡Erik Satie, gymnopedista!", a lo que Salis respondió "¡Qué profesión tan magnífica!".

Le chat noir fue para Satie una revelación. Bajo la influencia de los asistentes y los agitados debates artísticos su carácter comenzó a evolucionar. También su aspecto, como nos cuenta Latour:

Un día tomó su ropa, la enrolló hasta hacerla un ovillo, se sentó sobre ella, la arrastró por el piso, la pisoteó y la empapó con toda clase de líquidos hasta que quedó convertida en harapos, abolló su sombrero, rompió sus zapatos, rasgó su corbata en jirones y reemplazó su fina ropa blanca por unas espantosas camisas de franela de algodón. Dejó de arreglarse la barba y se dejó el pelo largo.

El mundo de Satie, R. Orledge

Poco después de su presentación a Salis, Satie comenzó la composición de las Gymnopédies y fue contratado como segundo pianista de Le chat noir.

En abril de 1888 dio por concluidas sus Trois Gymnopédies.

Trois Gymnopédies

El origen del título de estas tres pequeñas piezas siempre ha sido muy debatido y nunca ha quedado completamente aclarado ya que son varios los posibles orígenes a los que se apunta. Entre ellos, se ha comentado que este título podría proceder de un término griego que hacía referencia a un festival anual en el que los jóvenes bailaban, posiblemente desnudos. Situándonos en la época, en el "Dictionnaire de musique" de Dominique Mondo (1839) encontramos esta definición:

GYMNOPEDIA = GYMNOPÉDIE, s. f. Danse à nu, accompagnée de chant, que les jeunes filles Spartiate dansaient dans certaines occasions.

Y si miramos en el Diccionario de la música de Rousseau (1780-89) encontramos esta otra definición:

GYMNOPEDIE, s. f. Air ou Nome sur lequel dansoient à nud les jeunes Lacédémoniennes

 

También se ha comentado que Satie adoptó este nombre tras leer Salambó de Flaubert, o que podría proceder del poema de Latour "Les antiques". Un fragmento de este poema está impreso junto a la partitura en la primera edición de 1888 de la primera Gymnopédie:

[...]
Oblique et coupant l'ombre un torrent éclatant
Ruisselait en flots d'or sur la dalle polie
Où les atomes d'ambre au feu se miroitant
Mêlaient leur sarabande à la gymnopédie

Manuscrito Gymnopédie 1

Independientemente del misterio que añade el posible origen del título, la importancia de esta obra hay que buscarla en el plano musical. No olvidemos que las Gymnopédies (sólo la número 1 y la 2) fueron orquestadas por Debussy, convirtiéndose en la única obra de otro compositor que Debussy orquestó. Este hecho nos ofrece una idea de hasta qué punto pudo valorar Debussy este trabajo de Satie.

Satie, en esta obra, reduce la música a su esencia más pura, sin artificios ni ambiciones, tal y como lo expresó Jean Cocteau: "La música de Satie va completamente desnuda". Es por ello que Satie se sitúa en un plano contrario a las fuerzas dominantes del último romanticismo, la grandeza de las obras, el cromatismo y la intensidad pasional (como dato comparativo recordemos que en 1888 Mahler está trabajando en su primera y segunda sinfonía).

Satie economiza los medios hasta el límite, como podemos observar tras una ojeada a la partitura: utiliza material compartido en las distintas piezas y podemos afirmar, tal y como apunta Mary E. Davis citando a Roger Shattuck, que una misma idea musical es estudiada brevemente desde tres puntos de vista diferentes.1 Esta idea está también presente en las indicaciones de carácter de las tres gymnopédies, muy parecidas entre ellas:

  • 1ère Gymnopédie: lent et douloureux
  • 2ème Gymnopédie: lent et triste
  • 3ème Gymnopédie: lent et grave

A pesar de este carácter pausado de las gymnopedies podríamos buscar en ellas un cierto aire dancístico, el cual nos es insinuado por la medida ternaria de las piezas, recordándonos un vals. A pesar de ello, al escucharlas, nos transmiten un efecto estático, conseguido mediante la regularidad rítmica que aparece en el acompañamiento y que permanece constante en las tres piezas.

El acompañamiento y melodía poseen tintes modales. La línea melódica es fluída pero sin un gran desarrollo, además de poseer una gran simplicidad, y en ella encontramos ideas que se repiten y yuxtaponen. La armonía se sitúa ligeramente alejada de lo tonal, presentando algunas disonancias y un uso de texturas muy simples.

Las tres gymnopedies se publicaron por separado. La primera edición de la primera gymnopedie apareció en 1888. Poco después, ese mismo año, se publicaría la tercera. La segunda se publicó por primera vez en 1895, y no sería hasta 1898 cuando apareció la primera publicación completa de la serie. La primera está dedicada a Jeanne de Bret, la segunda a Conrad, su hermano, y la tercera y última está dedicada a Charles Levadé. Las partituras de las ediciones de 1895 y 1888, de dominio público, se pueden descargar en los siguientes enlaces:

Comenzábamos este texto con una cita de Jean-Pierre Armengaud y no se nos ocurre una mejor forma de cerrarlo que volviendo a él. Ya hemos mencionado que Debussy orquestó las números 1 y 3 de las Gymnopédies. Esta adaptación se estrenó en un concierto en la sala Erard de París en 1897 y muchos críticos atribuirían el éxito de las piezas a la orquestación de Debussy, cosa que no agradaba mucho a Satie a pesar de que ambos músicos fueron grandes amigos durante largo tiempo.

[...] Debussy, al orquestar la Premiére y la Troisiéme Gymnopédie, hará de ellas el best-seller que todo el mundo conoce: así, la más secreta obra musical, se convertirá en la más prostituida.

Armengaud, J. P., Satie, Una biografía para piano

Youtube

  • 1ère Gymnopédie - Aldo Ciccolini, piano

Spotify

  • Pascal Rogé, piano

  • Reinbert de Leeuw, piano

Versión para orquesta de Debussy

Bibliografía: 1 Orledge, Robert. El mundo de Satie, Adriana Hidalgo editora, Buenos Aires, 2002
2 Templier, Pierre-Daniel, Erik Satie, París, 1932
3 Mary E. Davis, Erik Satie, Turner música, 2008
4 Contamine de Latour, J. P., Erik Satie Intime: Souvenirs de Jeunesse, Comoedia (1925), citado en Moore Whiting, S., Satie the Bohemian : From Cabaret to Concert Hall, Oxford University Press, 1999, p. 69
Armengaud, Jean-Pierre, Erik Satie, una biografía para piano, Parsifal ediciones, 1991
The New Grove dictionary of music and musicians, McMillan Publishers Limited, 1998
Tranchefort, F.R., Guía de la música de piano y clavecín, Ed. Taurus, 1990
Morgan, Robert P., La música del siglo XX, Akal, 1999 Imágenes: dominio público