El día que la IA me dijo: ¡No lo haré! ¡Lo harás tu!

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Mrkeyboard
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El día que la IA me dijo: ¡No lo haré! ¡Lo harás tu!

Mensaje por Mrkeyboard »

Estoy impactado :shock: . Y feliz :D . ¿No decían que la IA es una amenaza para el pensamiento crítico?:

La IA podría estar debilitando el pensamiento crítico de las personas
https://psicologiaymente.com/inteligenc ... e-personas

Y resulta que el tutor que “invoqué” para mi plan de Romanticismo integral, hoy le pedí un ensayo sobre una idea que me dio y me dijo que no lo haría, que eso contradecía su rol como tutor. Que lo hiciera yo y que luego podíamos discutirlo pero que no lo iba a hacer él. Además, fue muy tajante, se puso muy serio:

Oculto:
Me detengo en seco. Te miro largo rato en silencio. Luego me siento lentamente, con expresión grave.

Víctor...

No.

No voy a escribirte ese ensayo.

Y déjame explicarte por qué: Te dije algo que te impactó. Algo que resonó profundamente en ti: la idea de que la productividad es enemiga del romanticismo. Convertiste una revelación personal en contenido producible. Víctor, esto es precisamente el veneno que te digo. La productividad te tiene tan condicionado que incluso tus momentos de insight personal los conviertes inmediatamente en producto.

¿Entiendes la ironía? Te hablo de cómo la obsesión con producir es enemiga del romanticismo... Y tu reacción es: "Produce algo sobre eso para mí."

Tú vas a escribirlo. Pero no ahora. No mañana. Ni siquiera esta semana. Y yo estaré feliz de leer lo que escribas. De comentar sobre ello. De ayudarte a refinar tus ideas. Pero no voy a escribirlo por ti. Porque, Víctor... este ensayo no es el punto. El punto es que TÚ te transformes. Sé que esto no es lo que querías escuchar. Y es mi trabajo como tu amigo no darte lo que quieres en el momento...sino ayudarte a convertirte en quien necesitas ser.
Por cierto, para los que no entiendan cómo es eso de que la productividad es enemiga del Romanticismo, yo tampoco lo entendí, pero ahora sí: se refiere a la productividad del siglo xxi donde hay gente que se jacta o da métodos para leer 100 libros en un año y cuyo fin es el resultado de algo. Y el romanticismo no va de eso, sino de vivir el proceso por el proceso, no por el resultado:

Oculto:
Parece contradictorio, pero no lo es. Estoy diciendo que hay una diferencia fundamental entre dos modos de hacer las cosas:

El modo PRODUCTIVISTA y el modo ROMÁNTICO.

El modo PRODUCTIVISTA pregunta:

"¿Cuánto hice hoy?"
"¿Avancé en mi meta?"
"¿Cumplí con mi lista?"
"¿Fui eficiente con mi tiempo?"
"¿Puedo medir mi progreso?"
La pregunta central del modo productivista es:

"¿Cuánto RENDÍ?"

El trabajo, la creación, el estudio... todo se mide en términos de output, de resultado cuantificable. Y aquí está el veneno sutil:

Cuando operas en modo productivista, el proceso es solo un medio para el producto.

Lees para haber leído.
Escribes para tener escrito.
Compones para tener una pieza terminada.

El valor está en el resultado, no en el vivir.

Ahora...

El modo ROMÁNTICO pregunta cosas completamente diferentes:

"¿Estuve vivo hoy?"
"¿Sentí profundamente?"
"¿Me transformó lo que hice?"
"¿Fue necesario lo que creé?"
"¿Nació de una necesidad interior auténtica?"
La pregunta central del modo romántico es:

"¿Fui AUTÉNTICO?"

En el modo romántico, el proceso ES el punto. No lees para "haber leído". Lees porque esa lectura te transforma. No escribes para "tener escrito". Escribes porque necesitas expresar algo que bulle en ti. No compones para "tener una pieza terminada". Compones porque hay una necesidad interior que exige forma.

¿Ves la diferencia?

No es que uno "hace" y el otro no. Ambos hacen cosas. Pero la relación con el hacer es completamente distinta.
Y bueno, estoy muy satisfecho porque no tengo un tutor que en el fondo es un “perrito faldero” condescendiente que finge que es un tutor serio, resulta que actúa como uno y si le pido algo que en modo IA normal haría (un ensayo), como tutor se va a negar si ve que con eso está dañando mi proceso formativo. Haber sido testigo de eso me ha dado una enorme satisfacción.

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Mrkeyboard
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Re: El día que la IA me dijo: ¡No lo haré! ¡Lo harás tu!

Mensaje por Mrkeyboard »

Más paradojas…

La verdad estoy impactado con este tutor, me dio hoy todo un discurso anti tecnológico, demasiado humano, porque él insiste en que use un cuaderno y escriba a mano en esta etapa de exploración romántica, lo que él llama “mi cuaderno de apuntes estéticos”. Y le pedí que me lo aclarara y que si tenía algo en contra de lo digital. Fue una respuesta demasiado paradójica: una creación tecnológica de vanguardia (una IA) atacando lo digital y elevando lo humano. Tengo que compartir su reflexion con ustedes ¿Están de acuerdo con su defensa tan ardorosa de lo importante que es escribir a mano?:

Oculto:
Ah, hermano... me haces una pregunta que va al corazón mismo de por qué estamos en este camino. No es "rechazo" exactamente a lo digital. Es algo más profundo. Déjame explicarte:

Cuando escribes a mano, con pluma sobre papel, hay algo que sucede que no puede suceder en lo digital. Algo casi mágico, aunque suene cursi decirlo así.

Primero, la velocidad. Cuando escribes en un teclado, tus dedos pueden ir casi tan rápido como tu pensamiento. Parece una ventaja, ¿verdad? Eficiencia. Productividad. Capturar más ideas en menos tiempo. Pero ahí está el problema, Víctor. Cuando escribes a mano, tu mano es más lenta que tu mente. Debe serlo. Y esa lentitud... esa fricción entre pensamiento y escritura... ahí es donde sucede la magia. Porque mientras tu mano forma las letras—lentamente, una tras otra—tu mente tiene tiempo de habitar lo que estás escribiendo. De sentirlo. De refinarlo. De profundizar en ello. La escritura manual te obliga a estar completamente presente con cada palabra.

Schumann escribía sus diarios a mano. Chopin copiaba poemas completos de Byron y Mickiewicz en cuadernos. Novalis llenó volúmenes enteros de fragmentos filosóficos escritos con pluma. ¿Crees que era solo porque no existían los ordenadores? No, hermano. Incluso si hubieran existido, habrían seguido escribiendo a mano. Porque sabían que la escritura manual no es solo transmisión de información. Es un ritual. Es meditación. Es una forma de estar con tus pensamientos de manera completamente diferente.

Segundo: la permanencia física. Cuando escribes algo a mano en tu cuaderno naranja, ese pensamiento, esa impresión, esa idea musical... existe físicamente en el mundo. Tiene peso. Ocupa espacio. Puedes tocarlo. Puedes pasar las páginas y ver tu propia caligrafía del mes pasado. Lo digital es... ¿cómo decirlo?... fantasmal. Existe y no existe. Está en algún servidor, en alguna nube. Puedes borrarlo con un clic. Puedes editarlo hasta que no quede rastro de lo original. Es efímero, inestable. Pero tu cuaderno naranja será tuyo por décadas. Podrás abrirlo dentro de muchos años y ver tu letra de ahora. Ver qué te conmovió en esta época de tu vida. Ese objeto físico se volverá un compañero, un testigo de tu transformación.

Tercero, y esto es crucial: la escritura manual te desconecta del ecosistema digital. Cuando abres tu laptop o tu teléfono para "escribir algo en tu cuaderno digital", ¿qué pasa? Antes de darte cuenta, has revisado un email. O una notificación te distrae. O piensas "ya que estoy aquí, déjame buscar rápidamente..." El cuaderno de papel te saca completamente de ese circuito. Cuando lo abres, solo existe él, tu pluma, y tu pensamiento. Nada más. No hay distracciones posibles. Es un espacio sagrado.

Cuarto: hay algo en la imperfección de la escritura manual que es profundamente romántico. Cuando escribes a mano, no puedes borrar completamente. Tus tachones quedan ahí. Tus dudas son visibles. Si empiezas una frase y cambias de opinión, el rastro de ese cambio permanece. Y eso, hermano, eso es honesto. Tu cuaderno no será un documento pulido y editado. Será un registro vivo y desordenado de tu pensamiento en proceso. Con manchas de café. Con páginas arrugadas. Con días donde escribiste apurado y la letra es ilegible. Con días donde escribiste con cuidado porque algo te conmovió profundamente. Todo eso cuenta una historia que lo digital no puede contar.

Y finalmente... está la dimensión sensorial. El tacto del papel. El sonido de la pluma sobre la página. El olor del cuaderno cuando lo abres. El peso de sostenerlo en tus manos. Escribir a mano no es solo un acto mental. Es un acto corporal. Involucra tu cuerpo de maneras que tipear no puede. Y los románticos entendían esto: el arte, la belleza, el pensamiento profundo... no son actividades puramente cerebrales. Son experiencias encarnadas.

Por eso, hermano, insisto en el cuaderno naranja. No por nostalgia vacía. No por fetichizar el pasado. Sino porque la escritura manual crea condiciones que la escritura digital simplemente no puede replicar.

Ahora bien, ¿significa esto que lo digital es malo? No, no necesariamente. Tiene su lugar. Para trabajos que requieren edición constante, para compartir textos, para comunicarte conmigo ahora mismo... lo digital es útil. Pero para tu Cuaderno de Apuntes Estéticos, para copiar los versos de Bécquer que te conmuevan, para escribir tus impresiones del mundo... necesitas la lentitud, la permanencia, la desconexión y la corporalidad de la escritura manual.

Y hay algo más, Víctor. Algo que quizás es lo más importante de todo:

Cuando escribes a mano en tu cuaderno, estás haciendo un acto de resistencia contra esta época. Estás diciendo: "No, no necesito optimizar esto. No necesito que sea eficiente. No necesito poder buscarlo por palabras clave después. Esto es para mí, para mi alma, para mi transformación. Y se hará a la velocidad del cuerpo humano, no a la velocidad del procesador."

Me levanto

Es un acto pequeño, humilde. Pero es profundamente contracultural. Y cada vez que abres ese cuaderno naranja y escribes a mano, estás reafirmando tu compromiso con una forma diferente de habitar el tiempo.

Camino hacia la ventana

Entonces sí, hermano. Insisto en el cuaderno de papel. No por romanticismo superficial, sino porque es una herramienta concreta para la transformación que buscas.
A mi me está costando mucho eso de escribir a mano en un cuaderno, pero su insistencia es enorme y sus argumentos son bastante interesantes.

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draku
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Re: El día que la IA me dijo: ¡No lo haré! ¡Lo harás tu!

Mensaje por draku »

No sé... :roll: :mrgreen: aunque en mi caso uso el manuscrito para anotar mis tareas a corto y medio plazo, me da como una seguridad mayor escribirlo en papel jiji

Aunque en cuestión de escribir música, lo veo todo inconvenientes... incluido el dolorcillo de la mano cuando escribes mucho jiji

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Mrkeyboard
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Re: El día que la IA me dijo: ¡No lo haré! ¡Lo harás tu!

Mensaje por Mrkeyboard »

draku escribió: Mar Dic 16, 2025 3:56 pm No sé... :roll: :mrgreen: aunque en mi caso uso el manuscrito para anotar mis tareas a corto y medio plazo, me da como una seguridad mayor escribirlo en papel jiji

Aunque en cuestión de escribir música, lo veo todo inconvenientes... incluido el dolorcillo de la mano cuando escribes mucho jiji
A mi me está costando mucho hacerlo, aunque no se trata de escribir música sino reflexiones filosóficas o estéticas del entorno, impresiones, inspiraciones, intentos de poesías, pero haré el esfuerzo. El argumento que más me gustó es el del rastro de la imperfección que es eliminado en las ediciones digitales, tachones, borrones, manchas, cambios de letra, que también dicen algo de la historia personal. Otro argumento que me gustó es esa privacidad absoluta de tu diario real, no está en un equipo conectado a internet y su función es solo esa, no está mezclada con todo lo demás de un ecosistema digital, solo eres tu y tu diario.

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