Excelente artículo Luizz!
Muchas gracias por compartirlo. Definitivamente una eminencia de los órganos.
Creo que al amigo Baldwin también le gustará el artículo!
No, no me ha gustado, me ha encantado, jejeje. He tenido la ocasión de tocar algún órgano de Gerard Grenzhing (el del Hospital de los Venerables, en Sevilla). Se trata de un gran órgano de cuatro teclados manuales, del año 1992. La transmisión de los teclados es mecánica, no obstante su complejidad, la precisión y la comodidad para tocarlo es sorprendente, como sorprendente es la claridad y la brillantez de sus voces.
Me gustan los gatos, amo y respeto a los animales. Odio el fútbol. Si yo fuera rey, eliminaría la "copa del rey".